viernes, 15 de febrero de 2008

Peculiar entrevista de trabajo



Uno de recursos humanos hace una entrevista de trabajo. Entra el primer candidato:

Cuente hasta diez por favor - pidió el psicólogo.

Diez, nueve, ocho, siete, seis, cinco, cuatro, tres, dos, uno.

¿Qué forma es esa de contar?

Ah!, es la fuerza de la costumbre. Yo trabajaba en la NASA y anteriormente en la ESA y claro...

Entra el segundo candidato:

Cuente hasta diez por favor - pidió el entrevistador.

Uno, tres, cinco, siete, nueve, diez, ocho, seis, cuatro, dos.

¿Qué forma es esa de contar?

Ah!, disculpe. Antes era cartero y estaba acostumbrado a ver números impares de un lado de la calle y los pares del otro.

Entra el tercer candidato. El entrevistador pregunta:

Cual era a su profesión antes de solicitar este empleo?

Bueno, yo no trabajaba. Yo era estudiante Universitario.

¿Puede contar hasta diez?

Claro. Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, sota, caballo y rey.

viernes, 1 de febrero de 2008

¡ESTO ES UN INFIERNO! DEDICATORIA A UN AMIGO



No porque mi vida sea precisamente un infierno, ni mucho menos me persigue el lucifer, insinuándome te tengo en el punto de mira, ¡chaval!.Concretamente, la situación es crítica y bastante distinta, pero que muy distinta, aunque no se, lo que es peor.Amigos mios, ¿No es un infierno, que vuelva Rambo?. Después de 20 años, nuestro amigo Stallone encarna a John Rambo, superados sus 60 años, eso sí bien conservados, a saber que tomará este buen hombre para conservar su fornido cuerpo, y no creo, que sea Actimel.
Te voy a dar un consejo Silvestre, y como buen amigo tuyo, no quiero que te lo tomes a mal, me sorprende mucho, que a tu edad te coloques de nuevo un traje de militar, en vez de estar apuntándote en los próximos viajes del Inserso, porque tanta acción y esfuerzo no es bueno para ti y tu lo sabes, que tarde o temprano me vendrás diciendo, ¡que no sientes las piernas!.

jueves, 17 de enero de 2008

NUNCA ES TARDE, SI LA DICHA ES UNA BUENA HIPOTECA


Cuando vi esta noticia en el diario londinese The Times me quede sorprendido y no es para menos. Cuando lees que una determinada entidad bancaria británica ha concedido una hipoteca a 25 años de más de 295.000 euros a un pensionista britanico de 102 años, dices " esto es una broma",pues no.El perceptor del dicho préstamo tendrá 127 años en el año 2032, cuando consiga pagar completamente el dinero adeudado, en mensualidades de 1.400 euros. El pensionista piensa hacer frente a los pagos con las rentas que recibe mensualmente. Lo que no hay duda, que este hombre piensa pagar a toda costa el prestamo , en "cuerpo y en alma"
En relación a la noticia en el Reino Unido, la mayoría de las entidades de crédito sitúan los 75 años como edad límite para poder optar a una hipoteca, pero hay muchas de estas entidades, señala el diario de The times, que carecen de tales requisitos, dando lugar Reino Unido que experimente, un crecimiento considerable en la solicitud de préstamos por parte de personas mayores.

miércoles, 9 de enero de 2008

¡REBAJAS, REBAJAS AL 3% DE DESCUENTO!



El número de accidentes laborales por cada 100.000 trabajadores se redujo el tres por ciento en los últimos doce meses (desde octubre de 2006 a septiembre de 2007) respecto al mismo periodo anterior, el mejor dato desde 1995.Así lo revela el índice de incidencia de accidentes de trabajo en España incluido en el informe provisional trimestral del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSHT).La citada reducción del índice se explica por el aumento de la población expuesta a accidentes, del 3,9 por ciento, que compensó el crecimiento de los accidentes, del 0,8 por ciento, según explicó en rueda de prensa el secretario general de Empleo, Antonio González.Además, el índice de incidencia que más se redujo fue el que mide los accidentes mortales, que cayó el 16,1 por ciento en todos los sectores.En términos absolutos, el informe revela que el número de personas que murieron trabajando fue de 846 entre octubre de 2006 y septiembre de 2007, frente a las 970 del periodo anterior.De esta forma, el índice de incidencia de los accidentes mortales se situó en estos doce meses en el 5,3 por cada 100.000 empleados, el dato más bajo de la serie desde 1984, y el 28,4 por ciento inferior al que se registró a diciembre de 2003.Por su parte, el índice de accidentes graves también descendió, aunque a un ritmo menor, del 3,4 por ciento.Por sectores, el informe revela que el índice de incidencia de los accidentes mortales se redujo en todos los campos de actividad.Así, la caída más fuerte fue para el sector servicios, del 23,6 por ciento en tasa interanual, seguida por la industria, con un descenso del 14,3 por ciento, el mejor dato desde 1994.A continuación se situaron el sector de la construcción, con un descenso del 9,4 por ciento, el porcentaje más reducido desde 1992, según lo indicó González.Por su parte, el sector agrario fue el que experimentó una menor reducción, del 2,5 por ciento en el periodo analizado.Así, González explicó que los niveles de siniestralidad de todos los sectores son los más bajos desde hace doce años, con la excepción de la agricultura.El índice de incidencia de accidentes laborales se redujo en diez comunidades autónomas, con Madrid a la cabeza, que experimentó un descenso del 6,8 por ciento entre octubre de 2006 y septiembre de 2007 respecto al mismo periodo anterior.También se redujo en el País Vasco (5,8 por ciento), Canarias (5,6 por ciento), Cataluña y la Comunidad Valenciana (4,4 por ciento), Castilla la Mancha (3,7 por ciento), Baleares y Murcia (2 por ciento), Andalucía (1,9 por ciento) y Navarra (0,1 por ciento).Por el contrario, aumentó en Asturias, con el 4 por ciento; Aragón, 3,2 por ciento; Galicia, 2,9 por ciento, La Rioja, 1,8 por ciento y Cantabria, con un incremento interanual del 1,5 por ciento.Extremadura, por su parte, permaneció en los mismos niveles, mientas que las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla experimentaron aumentos en este índice del 3,4 y del 179,6 por ciento, respectivamente.Además, el responsable de Empleo recordó los accidentes mortales se redujeron en los diez primeros meses de 2007 el 13,2 por ciento en tasa interanual, lo que en términos absolutos supone 716 accidentes mortales, 109 menos que en el periodo anterior.

miércoles, 2 de enero de 2008

¡AÑO NUEVO, PREVENCIÓN NUEVA! ¿Cuántas propuestas se cumplirán?


Parece mentira, pero estamos en el 2008, un año más donde las decisiones más deseables casi siempre dejan paso a las posibles, siendo menos adecuadas. Es evidente, que existe una necesidad de evitar que se produzca accidentes laborales, proponiendo medidas normativas de prevención, pero lo que también es claro, es que en la actualidad no solo se puede luchar con este objetivo, porque la mortalidad laboral y las lesiones se siguen produciendo.

Sabemos de antemano que los accidentes laborales, es una contrariedad que se caracteriza por su amplia complejidad, por ello no deben existir soluciones únicas, hay que intentar establecer otras distintas a las que se están poniendo actualmente en práctica con el objetivo de complementarlas, es decir, el establecimiento de normas legales en materia de prevención, no solo se debe quedarse sujeto al cumplimiento de las mismas, sino que cada uno debe de poner su pequeño grano de arena, para que el sistema preventivo funcione. Se puede decir, que cada uno somos pequeñas piezas de una maquinaria, pero sin estas, la maquinaria no funcionaria correctamente o directamente no funcionaria. Por ello, muchas medidas de prevención no llegan a tener los efectos necesarios, simplemente es debido a la falta de inculcación e información y el reducido grado de conciencialización por parte de los participantes (empresario, trabajadores, representantes, etc.), quedando desgraciadamente casi siempre en un mero papel mojado.

Aun con la información disponible, cabe reflexionar que ocurre, con lo accidentes laborales, porque la mayoría de los daños o lesiones hubieran podido evitarse. Y si esto no se han evitado, seguramente no ha sido debido a imposibilidad tecnológica existente, por ello, creemos que lo motivos del porque no se evitaron fueron otros distintos, como la falta de involucración de las partes.

En relación a lo mencionado anteriormente, no pretendemos decir, que todo debe ser previsible, pero el simple hecho de no poder terminar con la siniestralidad laboral existente no debe sirve de excusa alguna, para no hacer todo lo que esté en nuestras manos. Lo que es seguro, es que con cualquier accidente laboral ponen en manifiesto, que es susceptible de mejorar, la realización de tareas preventivas de una manera más efectiva.

lunes, 24 de diciembre de 2007

25 DE DIC¡FUN, FUN!, MEJOR QUE DIGA ¡UFF! ¡UFF!



La exigencia de un fuerte ritmo de trabajo, la realización de tareas repetitivas y la ignorancia por parte de los empresarios de las opiniones y sugerencias de los empleados son unas de las principales causas de los accidentes laborales, que cada año acaban con la vida de un millar de trabajadores. Los expertos mantienen que es necesario un cambio radical del modelo de crecimiento económico para frenar los riesgos profesionales. A su juicio, no es suficiente con las últimas reformas laborales encaminadas a asegurar una mayor protección de los trabajadores ni con el desarrollo mediante decretos de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.Las conclusiones sobre los accidentes profesionales figuran en el segundo anuario social elaborado por un grupo de investigadores, bajo la dirección del catedrático de Economía, Vicenc Navarro, titulado 'La situación social en España'. El libro se basa en datos del 2004 pero su proyección sobre el presente permite una visión actual de la situación. Su publicación ha sido impulsada por la Fundación Largo Caballero, vinculada a UGT con análisis amplios que giran sobre el estado de bienestar, en el que España suspende en relación con los países de la Unión Europea de los Quince.El capítulo dedicado a salud laboral está realizado por los profesores universitarios Marcelo Amable y Joan Benach. Los informes reflejan que las principales causas de los accidentes laborales son consecuencia directa de la organización del trabajo y están vinculadas a la presión ejercida para alcanzar mayores niveles de productividad.Esta percepción de riesgos se expresa de manera más clara entre quienes poseen contratos temporales, un colectivo mucho más expuesto a las presiones y a las exigencias laborales. Las ocupaciones de los trabajadores accidentados son, en su mayoría, las peor situadas dentro de la división de las empresas. Acaparan las tres cuartas partes de los siniestros. Los puestos pertenecen a personas sin demasiada experiencia, jóvenes en su inmensa mayoría, con contratos temporales y con una gran exigencia y carga de trabajo, es decir, prácticamente todos aquellos trabajadores que se encuentren en el segmento laboral secundario, carácterizado por trabajos con condicones precarias.